lunes, 28 de febrero de 2011

Distancia...

En realidad, a nadie  le gusta hablar de la distancia. Muchos dicen que es el olvido. Otros que hace la fuerza y la unión. Otros simplemente, creen que ni siquiera les afectaría. Nadie sabe realmente que significa esa palabra hasta que no la tiene en su boca. Hasta que no pierdes a alguien por culpa de unos kilómetros.


Que al fin y al cabo, son lo que son, distancia. A nadie le gusta estar lejos de quien quiere y menos con miedo a perderlo. Porque aquí no nos vale el típico, “nunca sabes que lo tienes hasta que lo pierdes” vendría mejor un “sabes lo que tienes hasta que llega la distancia y lo pierdes”. Seguramente muchos sabréis de lo que hablo.


Esa sensación, que no se realmente como explicarla. Algo de impotencia y tristeza. Distancia.


*Sientes que tu lugar no es en el que estás, que necesitas verle, abrazarle. Te gustaría salir de tu casa y marcar 9 números en tu móvil y decir, “nos vemos en 5 minutos en tu portal”. Pero ¿Por qué no? Siempre es lo mismo, distancia.


Verle cara a cara, no solo escuchar su voz por teléfono. ¿Cuánto darías por tenerle una tarde? No se que duele más que la distancia. No se que es peor, un querer y no poder o un poder y no querer. Nunca entenderé de que sirve la distancia. Pero siempre te queda la esperanza de que algún día, aunque no sepas cuando, dentro de poco, le tendrás cerca, muy cerca, entre tus brazos. Y ahora, os reiréis.


¿De qué? Sí, de la distancia.





Por eso, cuando la gente pregunta ¿Qué es la distancia? Y contestan: espacio que existe entre dos puntos, siempre sonrío.


Si realmente supieras lo que es la distancia, nunca contestarías eso

Todo es tan negro a mi alrededor ahora mismo, no encuentro salida alguna...Deambulo por las calles de mi memoria, intentando rescatar algún momento feliz para poder sobrellevar esta oscuridad pero no aparecen; esos momentos NO existen, hace tiempo que dejaron de existir para mi.....
Solo quiero poder ser alguien normal, no tener tanta mierda en la cabeza, poder disfrutar de mis 19 años sin más preocupación. No quiero alcanzar los 30 años y pensar que he malgastado mi juventud intentando ser más madura de lo que soy, aparentando que nada me puede hacer daño y que soy fuerte; no quiero que mi juventud se base en esa falsedad, solo quiero ser feliz o alcanzar una sensación parecida a la felicidad...
Pero cada vez veo más lejos esa meta, cada vez me hundo más y sigo sin encontrar la salida.......para mi.....

miércoles, 2 de febrero de 2011

Puede que sea un poco rara. Un día me verás llorando por los suelos y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las tardes puedo ser la más odiosa que conozcas y por las mañanas la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Después de darte cuenta de todo eso, sabrás si eres un poco inteligente, que cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegué, sin esperarlo, con fuerza y de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás