Hoy es uno de esos días en los que daría cualquier cosa por estar a su lado. Hace menos de una semana que se fue y no imaginaba que fuera a ser tan dura su ausencia.
En la maravillosa semana que ha pasado a mi lado, me he acostumbrado demasiado a él; a dormir con su calor, con sus ruiditos raros, me he acostumbrado a abrir los ojos y verlo dormir, a observarlo mientras duerme y pensar " Dios, que afortunada eres por poder tenerlo junto a ti" , a despertarme y besarlo, a escuchar un "Buenos días, princesa" que hacia que mi día fuera especial desde el primer momento....
Me he acostumbrado demasiado a prepararle el desayuno, a ducharme con él, a comer con él, a tumbarme a ver la tele con él, a pasear con él... En definitiva, me he acostumbrado demasiado a él y ahora ya no está aquí conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario